Una tesis indaga en los túmulos y las comunidades nómadas de la montaña de Ikh Bogd Uul (Mongolia)
Dirigida desde Galicia por el Incipit

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas ha dirigido desde Galicia, a través del Instituto de Ciencias del Patrimonio (Incipit), una tesis doctoral que, desde una perspectiva multidisciplinar, ha indagado por primera vez en los túmulos y las comunidades locales nómadas de la montaña sagrada de Ikh Bogd Uul, en Mongolia, zona poco explorada pero con una  destacada presencia de túmulos prehistóricos, arte rupestre y santuarios budistas.

La autora de la tesis, Cecilia Dal Zovo, inició la investigación en 2006. Se ha defendido en la USC con el título “Archaeology of a sacred mountain: mounds, water, mobility, and cosmologies of Ikh Bogd Uul, Eastern Altai Mountains, Mongolia” (Arqueología de una montaña sagrada: túmulos, agua, movilidad y cosmología de Ikh Bogd Uul) y ha obtenido la calificación de sobresaliente Cum Laude por unanimidad.
 
Los directores de la tesis son Felipe Criado Boado, director del Incipit y presidente d de la Asociación Europea de Arqueólogos, César González García, astrofísico del Incipit, y Marco García Quintela, catedrático de la USC.
 
El tribunal contó con la presencia de insignes figuras de la arqueología europea, como el Prof. Kristian Kristiansen, catedrático de la Universidad de Gotenburgo en Suecia (y fundador de la Asociación Europea de Arqueólogos), Prof. Chris Gosden, catedrático y jefe de departamento de la Universidad de Oxford, y Bruno Marcolongo, catedrático del CNR italiano en Pádua.
 
La investigación se enmarcó en una colaboración científica entre el Incipit, centro del CSIC radicado en Santiago de Compostela y que realiza una intensa actividad en países de América, Africa y Asia, y el Consiglio Nazionale delle Ricerche (CNR), que cuenta con una expedición geo-arqueológica en Mongolia desde 2002 dirigida por el Prof. Marcolongo.
 
“Esto nos ha permitido trabajar en una zona donde los centros de España con líneas de investigación en torno a la arqueología y el patrimonio cultural apenas habían estado presentes, lo que ha supuesto que el Incipit sea el primero en dirigir campañas arqueológicas en Mongolia. Para nosotros la investigación llevada a cabo en un área tan especial como ésta ha supuesto un importante estímulo para la reflexión teórica y metodológica sobre el estudio del fenómeno monumental y su reutilización y vigencia por parte de las sociedades posteriores”, destaca Felipe Criado Boado, director del citado centro.
 
“Todo esto es aún más importante teniendo en cuenta que España no tiene realmente una presencia sólida de ningún tipo en una zona de interés estratégico tan importante en la actualidad como Asia Central y Oriental. No puede haber una estrategia de presencia activa en ninguna zona geopolítica que no incorpore también la investigación científica”, añade Criado, a la vez que destaca que “los trabajos de campo fueron parcialmente financiados por las ayudas de “Arqueología Exterior” que convoca y administra del Instituto de Patrimonio Cultural de España (IPCE), del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte”.
 
La tesis: objetivo y resultados
 
“El paisaje de Mongolia tiene unas características geofísicas y fisiográficas excepcionales, que en combinación con una extremadamente baja densidad de población contribuye a hacer de él un contexto arqueológico, natural y cultural único.  No obstante, hasta el momento los estudios sobre uno de sus casos más representativos, la montaña de Ikh Bogd Uul, eran prácticamente inexistentes –a excepción de la misión geo-arqueológica italo-mongola realizada entre 2002 y 2013-, a pesar de ser un paisaje con una destacada presencia de túmulos funerarios, arte rupestre, altares tradicionales de piedra y santuarios budistas que poseen un gran valor simbólico y sagrado”, explica Cecilia Dal Zovo, autora de la tesis.
 
El objetivo general de la tesis era realizar un estudio de la concepción del paisaje arqueológico en dicha montaña, contando para ello con la cooperación de la comunidad local. El nombre de la montaña significa precisamente “Gran Montaña Sagrada”.
 
La investigación se ha desarrollado a través de trabajo de campo en la zona y trabajo de gabinete en España e Italia, incluyendo por tanto desde misiones arqueológicas y prospecciones hasta la convivencia con la comunidad local nómada.
 
“Debido a la amplitud e intensidad de la zona, fue necesario realizar previamente en gabinete una prospección remota mediante recogida de datos a través de fotografía satelital, así como seleccionar espacios de posible potencial para ser revisados en campo”, destaca.
 
En una primera parte la tesis reconstruye las cosmologías locales antiguas y modernas y los aspectos simbólicos del paisaje del Ikh Bogd Uul basándose en el registro histórico, antropológico y etnográfico.
 
“Arroja los siguientes datos: los túmulos se construyeron a partir del segundo milenio a. C, fueron utilizados a lo largo de la Edad de Hierro hasta finales del primer milenio a.C y posteriormente se readaptaron para altares tradicionales hasta hoy en día. También se ha confirmado que  sirvieron como una especie de monumentos fundacionales o marco ritual del paisaje de la montaña”, comenta.
 
En una segunda parte se aplican sistemas de análisis espaciales, estadísticos y arqueoastronómicos a los túmulos prehistóricos de la montaña.
 
“En este sentido hay que destacar el papel simbólico que juegan las masas de agua (lagos, ríos, manantiales…) como elementos sagrados y cruciales del paisaje de cosmonología mongola. Estas masas de agua, además, tuvieron un importante papel para la economía y vida social de las comunidades de pastores de Mongolia. También se ha observado una pauta de orientación muy clara de los túmulos antiguos según un evento importante del ciclo de la luna: el lunasticio mayor”, señala.
 
En cuanto a la comunidad nómada local, Cecilia Dal Zovo incide en que “su interacción con el paisaje de la montaña es especialmente importante. Rehabilitaron, conservaron y adaptaron no solamente las geografías sagradas, sino también el patrimonio material”.
 
“Esta investigación supone, por tanto, una mayor compresión de la montaña sagrada de Ikh Bogd Uul, continuamente adaptada y renovada a lo largo del tiempo por las comunidades locales. Ahora el siguiente paso sería extender este tipo de investigaciones espaciales y arqueoastronómicas a otras áreas de Mongolia y promover un proceso de difusión con las comunidades locales”, concluye.
 
La autora: Cecilia Dal Zovo
 
Cecilia Dal Zovo (Verona, Italia, 1981) se licenció en 2007 en Arqueología Prehistórica por la Universidad de Padova (Italia).
 
En el año 2008 se incorporó al Incipit para realizar su tesis doctoral con un contrato JAE-Pre.
 
Ha realizado estancias de investigación en la  National University of Mongolia, el Instituto de Geología Aplicada del CNR y el Mongolian and Inner Asia Research Unit de la Universidad de Cambridge.
 
Sus líneas de investigación versan sobre la arqueología y antropología de Mongolia y Asia Central, paisajes rituales y monumentales, geografías sagradas, antiguas cosmologías y modelos de orientación, y la arqueoastronomía de Asia Central y Oriental.

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